
Cuando cortamos una madera, uno de los problemas más comunes que nos surgen es que en la cara contraria a donde estamos iniciando el corte, se generan astillas. Evitarlas es un objetivo importante porque afean o incluso nos arruinan la pieza. Tenemos varios trucos para conseguir el objetivo.
Lo primero a tener en cuenta es que los dientes de la sierra y la velocidad de corte son claves. Cuanto menores los dientes y más lento el corte, más limpio el resultado final.
La forma ideal de evitar las astillas es usar otra madera, que se llama madera mártir. Simplemente nos alcanza con un trozo de la madera que estamos usando, que debemos colocar justo por debajo de la que estamos cortando.
Lo fundamental es unirlas firmemente. Pare eso nos ayudamos con mordazas. De esta forma, la parte crítica, que es la contraria al inicio del corte, queda adosada a la madera mártir.
Simplemente cortamos ambas maderas juntas, y la posibilidad de formación de astillas se minimiza.
Imagen: mimecanicapopular.com













