
En un post anterior veíamos las normas generales de decoración, mantelería, iluminación y vajilla en una mesa formal. El punto que sigue, los cubiertos, es mucho más simple de lo que parece.
Con la regla de oro, que es considerar que los cubiertos se usan de afuera a adentro con relación al plato, no hay modo de equivocarse. Los tenedores a la izquierda, con las puntas hacia arriba; las cucharas y cuchillos a la derecha. Siguiendo la regla: cuchara afuera (con la parte cóncava hacia arriba) y cuchillo adentro, con el filo también hacia adentro. Si hubiera pala de pescado, va entre ambos. Los cubiertos de postre, al igual que su vajilla, no se presentan durante la cena. Si la ocasión no es tan formal, van en la parte superior del plato. En este caso va el tenedor más cercano al plato, pero con el mango hacia la izquierda, y más alejada la cuchara, con el mango a la derecha.
La cristalería incluye únicamente copas, ya que en cenas formales no se usan vasos. Son tres: para agua (la más grande, y debe estar llena antes que se sienten los invitados) para vino tinto (redondeada) y vino blanco (la más alta). Se pueden colocar o a la derecha del plato, de mayor a menor; o frente al plato, también de mayor a menor de izquierda a derecha.
La elección de los puestos de los invitados en la mesa, debe ser con el criterio de intentar conversaciones generales, y no la formación de grupos pequeños. Son los anfitriones quienes indican los lugares adecuados para cada invitado. En ambas cabeceras van los anfitriones, y deben sentar a su izquierda, la persona de mayor jerarquía, pero del sexo opuesto.
Imagen: es.wikipedia.org













