
Casi todos estamos de acuerdo que la madera es un elemento que agrega especial calidez a un ambiente. Sin embargo, muchas personas rechazan los pisos de madera por el mantenimiento que requieren. Si bien esto es cierto, también se puede simplificar con un buen plastificado. Sin duda ahorra bastante trabajo y si los elementos empleados son de buena calidad, aporta mucho a la conservación de la madera.
Prácticamente todos los pisos de madera pueden plastificarse. El procedimiento es relativamente sencillo pero tiene que ser hecho por manos expertas. El primer paso es un buen pulido. Este se hace en cuatro etapas, donde con una máquina diseñada a tal efecto, va pasando diferentes niveles de lijas. Se empieza, como es obvio, por la más gruesa. De este modo se subsanan los defectos mayores, y con las sucesivas pasadas, se va mejorando más y más el aspecto. Al final no debe quedar ni una sola mancha, ralladura o defecto.
Terminada esa etapa se hace una profunda limpieza del piso. No puede quedar ni una sola mota de polvo, pero tampoco nada de detergentes o elementos de limpieza utilizados. Una vez limpio y muy seco, se pasará el plástico en sí. Para describirlo en forma sencilla es como una pintura plástica más o menos transparente (en general completamente transparente), de secado bastante rápido, que recubrirá la totalidad de la madera.
Una vez plastificado hay que esperar que se seque, al menos 24 horas. Muchos fabricantes aseguran un secado en tres o cuatro horas, pero por las dudas, mejor no pisar antes de un día. Es importante mantener el ambiente muy ventilado.
Los primeros 15 días mejor limpiar solamente con un trapo seco, y posteriormente ya se puede pasar algo húmedo. La duración depende de la calidad y el uso que le demos, pero es de bastantes años.
Imagen: flickr.com













