
En varios post anteriores hemos venido viendo algunas ideas para trabajar con pastas muy diversas. Desde la pasta piedra, que es muy resistente y permite hacer piezas de gran tamaño, a otras pastas como la francesa con la que se pueden hacer pequeñas piezas. Trabajar con ellas requiere de práctica y paciencia. Es importante seguir cada paso, pero lo más interesante es el aporte creativo que podemos hacer.
Hay varias recetas de pasta de aserrín. Hoy veremos la más simple, y tal vez la de más bajo costo. Necesitaremos 400 gramos de aserrín (se puede conseguir en carpinterías), 600 gramos de harina, 400 gramos de agua y dos cucharadas de glicerina. El procedimiento es muy simple: se mezclan los ingredientes secos, se agrega el agua y posteriormente la glicerina, siempre mezclando.
Colocamos un poco de harina sobre la mesa y amasamos muy bien. Guardamos envuelto en plástico media hora, y ya podemos trabajar. Lo ideal es prepararla y usarla, sin almacenar.
Las piezas se secan a temperatura ambiente, en aproximadamente un día. Verán que por si mismas, sin pintar, quedan muy bien.
Imagen: flickr.com













