
Es muy importante que los clavos nos sobresalgan de una superficie de madera. Por supuesto que la estética es importante, pero en este caso las razones van más lejos que una cuestión de prolijidad. Un clavo que sobresale puede ser un peligro, aunque sea menor.
Por ese motivo, cuando clavamos un clavo en una madera ocultarlo es un paso muy importante.
Primero debemos utilizar un botador o embutidor de clavos, para lograr que quede alejado de la superficie. El problema es que queda un pequeño agujero que debemos rellenar.
El siguiente paso es hacer una pasta con papel de diario o incluso papel sanitario y pegamento de carpintero. A esta pasta la tenemos que incluir tinte específico de la madera que estamos usando. En casas de bricolaje venden para todo tipo de madera.
Rellenamos el agujero, dejamos secar y lijamos con cuidado para que quede prolijo. En caso de ser necesario corregimos el color.
Imagen: flickr.com













