
La receta que veremos aquí nos permite renovar un objeto, envejeciéndolo. El objetivo es cambiar el aspecto, intentando simular desgaste y antigüedad, del modo más natural posible. Por ese motivo, debemos envejecer más los sectores que naturalmente son más castigados, así que antes de empezar, consideremos muy bien esos detalles.
Existen muchas técnicas para lograr envejecimiento. Son todas sencillas, pero requieren de práctica, por lo que lo más conveniente es empezar probando sobre una tabla pintada, y ahí viendo los efectos. No hay que olvidar que oscurece mucho la pintura, por lo que el color de base tiene que ser mucho más claro que lo que deseamos obtener, de otro modo quedará demasiado oscuro.
Necesitamos cera incolora en pasta, betún de Judea y solvente para cera, como aguarrás. Preparamos una mezcla con partes iguales de cera y solvente, a la que le agregamos el betún. Como este último es el que oscurece, la cantidad requerida es variable. Yo uso, normalmente, y les recomiendo para probar, en 100 gramos de cera y 100 cc de solvente, una cucharadita de betún.
Aplicamos la mezcla con brocha, sobre la superficie limpia y seca, siguiendo la veta de la madera, si es visible, o el largo predominante de la superficie. Dejamos secar entre 20 minutos y media hora. Retiramos la pátina con un trapo fuertemente. Algunas personas usan para esto estropajo de aluminio. Al día siguiente ya podemos sacarle brillo con un trapo de algodón.
Hay que ser audaz. A no tener miedo y probar, ya que si el resultado no es el esperado, podemos ensayar una y otra vez hasta tomarle mano a la técnica y de ese modo luego sí, sobre un objeto definitivo, retirar la pátina simplemente con la cera incolora.
Imagen: flickr.com













